

"A Miguel Hernández, en el centenariode su nacimiento con cariño y agradecimientoinfinitos"Nos dejaste tu ausencia luminosa
preñada de luz y transparencia.
No pudieron hundir en la sombría fosa
la honestidad silvestre de tu noble existencia.
Hoy te quiero cantar, Miguel Hernández,
con versos teñidos de amapolas,
que sea mi voz el viento que se expande
desde el trigo hasta el vientre de las olas.
En este abril de lunas victoriosas
mes azul de repúblicas y sueños.
En este abril de primaveras milagrosas
yo también te emulo y te requiero
"a las aladas almas de las rosas"
Porque esta tierra herida e insaciable
necesita, Miguel, el fluir de tus veneros
que aún hay niños que son hijos del hambre,
que aún hay niños que son niños yunteros.
Lourdes Soriano Arias